En la era digital en la que vivimos, es casi imposible imaginar un mundo sin pantallas. Desde teléfonos inteligentes hasta tabletas y televisores, la tecnología forma parte integral de nuestras vidas y, por supuesto, de la vida de nuestros hijos desde una edad muy temprana. Como padres, es natural preguntarnos: ¿cómo está afectando todo este tiempo frente a las pantallas el desarrollo de nuestros pequeños? ¿Hay beneficios? ¿Cuáles son los riesgos?
En este espacio, exploraremos juntos el impacto de la tecnología en la infancia y te daremos recomendaciones prácticas para un uso saludable.
Según un estudio de Common Sense Media (Rideout & Robb, 2017), la presencia de dispositivos móviles en los hogares con niños menores de 8 años es casi universal (98%). Lo que es aún más sorprendente es que el tiempo que estos niños pasan utilizando estos dispositivos se ha triplicado desde 2011. En promedio, ¡un niño menor de 8 años pasa alrededor de 48 minutos al día frente a una pantalla móvil!
Aunque el tiempo dedicado a dispositivos móviles ha aumentado, el tiempo total frente a la pantalla (incluyendo televisión, videojuegos, etc.) se mantiene relativamente estable en alrededor de 2 horas y 19 minutos al día. Es importante destacar que una parte significativa de este tiempo se dedica a ver videos en línea y utilizar servicios de suscripción.
¿Existen diferencias en el uso de pantallas?
Curiosamente, el uso de pantallas no es igual para todos los niños. El estudio de Common Sense Media también reveló algunas diferencias importantes:
- Los niños de hogares de bajos ingresos tienden a pasar 1 hora y 39 minutos más al día frente a las pantallas en comparación con los niños de hogares de altos ingresos.
- Los niños cuyos padres tienen un menor nivel educativo también consumen más medios de pantalla.
Aunque la brecha digital (la diferencia en el acceso a la tecnología entre diferentes grupos socioeconómicos) se ha reducido, aún existe. Los niños de hogares de bajos ingresos tienen menos probabilidades de tener acceso a computadoras e internet de alta velocidad en casa (Rideout & Robb, 2017). Sin embargo, la "brecha de aplicaciones" parece estar cerrándose, ya que los padres de bajos ingresos ahora descargan aplicaciones para sus hijos con la misma frecuencia que los padres de ingresos más altos.
Algunos otros hallazgos.
- A pesar del auge de las pantallas, el tiempo dedicado a la lectura se ha mantenido estable. Sin embargo, muchos niños menores de 2 años no leen regularmente con sus padres.
- A pesar de las recomendaciones de los pediatras, muchos niños usan pantallas cerca de la hora de acostarse, lo que puede afectar la calidad del sueño.
- La realidad virtual y los asistentes activados por voz (como Alexa) están comenzando a aparecer en los hogares con niños pequeños con más frecuencia.
Beneficios potenciales de la tecnología en la infancia temprana:
No todo es negativo. Cuando se utiliza de forma adecuada, la tecnología puede ofrecer algunos beneficios a nuestros pequeños:
- Algunas aplicaciones y programas educativos pueden hacer que el aprendizaje sea más interactivo y atractivo.
- Ciertas aplicaciones pueden ayudar a desarrollar habilidades como la resolución de problemas, la coordinación mano-ojo y la creatividad.
- La tecnología puede brindar acceso a una gran cantidad de información y recursos educativos.
- Permite a los niños conectarse con familiares que viven lejos.
Es crucial ser conscientes de los riesgos potenciales del uso excesivo de pantallas en niños pequeños. Algunos de los riesgos que pueden presentarse son:
- Pasar demasiado tiempo frente a una pantalla puede limitar las interacciones cara a cara, que son fundamentales para el desarrollo del lenguaje y las habilidades sociales.
- El contenido rápido y estimulante de muchas pantallas puede dificultar que los niños mantengan la atención.
- La luz azul emitida por las pantallas puede interferir con la producción de melatonina, la hormona del sueño.
- El tiempo sedentario frente a la pantalla puede contribuir a un estilo de vida menos activo.
- La preocupación de los padres sobre el contenido violento y sexual es válida, ya que los niños pueden acceder a este tipo de material sin supervisión.
- Estudios sugieren una fuerte relación de los videojuegos violentos con un aumento de la agresividad en niños y adolescentes (Gentile & Stone, 2005). Estos juegos pueden aumentar los pensamientos, sentimientos y comportamientos agresivos, y potencialmente desensibilizar a los niños a la violencia.
Recomendaciones para un uso saludable de la tecnología:
La Academia Estadounidense de Pediatría (AAP) ha establecido recomendaciones basadas en la evidencia para el uso de medios en niños (AAP, 2016):
- Menores de 18 meses: Evitar el uso de pantallas, excepto para videollamadas con familiares.
- De 18 a 24 meses: Si se introduce el uso de pantallas, elegir programación de alta calidad y verla junto con el niño para ayudarle a entender lo que está viendo.
- De 2 a 5 años: Limitar el uso de pantallas a 1 hora al día de programación de alta calidad. Los padres deben ver el contenido con sus hijos para ayudarles a aprender y aplicar lo que ven al mundo real.
- Mayores de 6 años: Establecer límites consistentes sobre el tiempo y el tipo de medios, y asegurarse de que no interfieran con el sueño, la actividad física y otras conductas saludables.
- Para todas las edades:
- Designar momentos y lugares libres de tecnología (por ejemplo, durante las comidas y en los dormitorios).
- Ser un buen modelo a seguir con tu propio uso de la tecnología.
- Fomentar el tiempo de juego no estructurado, la lectura y la actividad física.
- Hablar con tus hijos sobre el contenido que ven y ayudarles a desarrollar habilidades de pensamiento crítico sobre los medios.
La tecnología es una parte inevitable de la vida moderna, y puede ofrecer algunos beneficios para los niños pequeños si se utiliza con moderación y de manera apropiada. Sin embargo, es fundamental ser conscientes de los riesgos potenciales asociados con el uso excesivo de pantallas. Al seguir las recomendaciones de expertos y ser padres conscientes y activos en la vida digital de nuestros hijos, podemos ayudarles a aprovechar los beneficios de la tecnología mientras protegemos su desarrollo saludable. Recuerda: el equilibrio es clave.
- Referencias.
- American Academy of Pediatrics. (2016). Media and young minds. Pediatrics, 138(5), e20162591.
- Gentile, D. A., & Stone, W. (2005). Violent video game effects on children and adolescents: A review of the literature. Minerva pediatrica, 57(6), 337-358.
- Rideout, V. & Robb M.B. (2017). The Common Sense census: Media use by kids age zero to eight. Common Sense Media.

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