¡A correr y saltar! El desarrollo motor en la primera infancia

 La primera infancia es una etapa de asombroso crecimiento y desarrollo, y esto se evidencia claramente en la forma en que los niños pequeños aprenden a moverse y a explorar su entorno. Desde los primeros pasos tambaleantes hasta las carreras a toda velocidad, el desarrollo motor es una parte esencial de esta etapa. En este espacio, exploraremos las emocionantes habilidades que los niños adquieren en la primera infancia y cómo los padres pueden apoyar este importante proceso.


El desarrollo de la motricidad gruesa

Durante los años preescolares, los niños se sienten atraídos por el movimiento y la canción. Sus días están llenos de saltos, carreras, columpios y aplausos, y cada lugar se convierte en un patio de juegos. A medida que crecen, sus habilidades de motricidad gruesa continúan mejorando.

  • 3 años: Los niños de tres años demuestran una variedad de habilidades motrices gruesas. Pueden trepar bien, correr con facilidad, pedalear un triciclo y subir y bajar escaleras colocando un pie en cada escalón.
  • 4 años: A los cuatro años, los niños adquieren aún más control y coordinación. Pueden saltar y pararse en un pie hasta por 2 segundos, y la mayoría de las veces pueden atrapar una pelota que rebota.
  • 5 años: Para cuando cumplen cinco años, sus habilidades motoras siguen perfeccionándose. Pueden pararse en un pie durante 10 segundos o más, saltar y hasta ser capaces de brincar. Algunos niños de cinco años pueden hacer una voltereta, usar el inodoro sin ayuda, columpiarse y trepar.


Existen muchas actividades divertidas y sencillas que como padres y cuidadores podemos realizar para apoyar el desarrollo de la motricidad gruesa en los niños pequeños.  Algunas sugerencias son:

  • Montar riciclo
  • Jugar en toboganes
  • Jugar en columpios
  • Usar mini trampolínes
  • Juegos de bolos
  • Construir y usar tiendas de campaña
  • Usar túneles durante el juego
  •  Jugar con la pelota
  • Jugar Simón dice
  • Bailar y moverse al ritmo de la música
  • Impulsarse en un scooter o patineta mientras se está echado boca abajo


No nos olvidemos de la motricidad fina

Mientras los niños desarrollan sus habilidades de motricidad gruesa, también refinan sus habilidades de motricidad fina. La motricidad fina implica movimientos más delicados y precisos, y es fundamental para desarrollar habilidades de autoayuda y, posteriormente, habilidades académicas como la escritura.

  • 3 años: A los tres años, los niños pueden copiar un círculo con un lápiz o crayón, hojear las páginas de un libro una a la vez, construir torres de más de 6 bloques y enroscar y desenroscar tapas de frascos o girar la manija de la puerta.
  • 4 años: Para los cuatro años, las habilidades motrices finas mejoran notablemente. Los niños pueden servir y cortar su propia comida con supervisión, dibujar una persona con 2 a 4 partes del cuerpo, usar tijeras y empezar a copiar algunas letras mayúsculas.
  • 5 años: A los cinco años, los niños pueden dibujar una persona con al menos 6 partes del cuerpo, escribir algunas letras o números, copiar un triángulo y otras formas geométricas, y utilizar el tenedor y la cuchara, y a veces un cuchillo de mesa.


Al igual que con la motricidad gruesa, existen muchas actividades que pueden apoyar el desarrollo de la motricidad fina, por ejemplo:

  • Verter agua en un recipiente
  • Dibujar y colorear sin salirse de las lineas
  • Usar tijeras
  • Pintar con los dedos
  • Interpretar canciones con los dedos, como "witsi witsi araña" 
  • Jugar con plastilina
  • Ensartar cordones y cuentas
  • Practicar con pinzas, tenacitas y cuentagotas



El desarrollo de las habilidades motrices, tanto gruesas como finas, está estrechamente relacionado con el desarrollo del cerebro y la mielinización de las neuronas. La mielinización es el proceso de crecimiento, desarrollo, fortalecimiento y protección del sistema nervioso, y es vital para controlar las funciones motoras del cuerpo. Además, los niños mejoran sus habilidades motrices simplemente porque pasan mucho tiempo practicándolas.




El desarrollo motor es un proceso continuo y fundamental en la primera infancia. Al proporcionar a los niños oportunidades para moverse, explorar y practicar, los padres y cuidadores desempeñan un papel clave en el apoyo a su crecimiento y desarrollo saludable.








Referencias:

  • McGraw-Hill (s.f.) Unidad 1: El crecimiento y el desarrollo infantil. https://www.mheducation.es/bcv/guide/capitulo/844816993X.pdf
  • Paris, Ricardo, Rymond y Johnson (2019) Desarrollo y crecimiento en la niñez.
  • Feldman, Robert S. (2008) Desarrollo en la infancia. Cuarta edición. PEARSON EDUCACIÓN, México

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